Entrevista al Dr. Ignacio Maglio
Sobre los aspectos legales

Me gustaría saber: ¿cuál es la tarea que desarrolla en la Fundación Huésped?
Nosotros comenzamos nuestra actividad en la Fundación, allá por el año 1988 y 1989, junto con Roberto Jauregui, uno de los primeros grandes luchadores en todo lo que tiene que ver con la intolerancia, la discriminación social, para con las personas que vivían con el virus HIV. En aquel momento eran denuncias vinculadas a esto, gente que por el solo hecho de convivir con el virus, debían abandonar su trabajo o se quedaban sin cobertura medica. Esto que luego la Organización Mundial de la Salud consideró la tercer gran epidemia de SIDA, es decir "la discriminación social", que pensamos que tiene directa incidencia en la cantidad de casos y en la gravedad de los mismos que padece el argentino.
Nosotros decimos que el crecimiento geométrico de la epidemia tiene que ver más que con el virus, con la falta de respeto de derechos fundamentales de estas personas que viven con el HIV.

¿Quiere decir que se ocupa más del aspecto legal relacionado con la protección del paciente?
Claro, nosotros nos encargamos de los aspectos legales que padecen todas las personas que conviven con el virus. Te cuento que a pesar de tener como 20 años de epidemia en nuestro país, las causas de esa discriminación no han descendido, por el contrario aumentan. Hay una sofisticación de esa discriminación, porque para los abogados es difícil probar que una persona fue despedida o no fue contratada por tener el virus. Pero nosotros esto siempre lo denunciamos y Fundación Huésped nos dio un espacio y creamos un departamento jurídico en donde por un lado recibimos todas las denuncias vinculadas no solamente al HIV, sino también a casos de discriminación o cualquier afectación de los derechos fundamentales de enfermedades infectocontagiosas y también evaluamos los ensayos clínicos con nuevas drogas que se realizan en la Fundación y el hospital Fernández, con la cual también tratamos de proteger los derechos, intereses y la integración de los sujetos de investigación.

¿Una persona que esta trabajando hace años, puede su jefe o empleador exigirle un análisis de HIV?
No, es ilegal y antijurídico, pero usted sabe que en este país las normas indican un camino y los hechos otros. En nuestro país desde el año 90 hay una ley nacional de SIDA y entre otras cosas se prohíbe de alguna forma y si se analiza bien la ley, todo examen de carácter preprenupcial, prelaboral, prequirúrgico, porque no tiene ningún sentido desde el punto de vista jurídico y mucho menos desde el punto de vista sanitario. Y estos estudios en general han demostrado que están orientados a la limitación de los derechos que hablaba antes, derecho a casarse, a tener hijos, a trabajar, derechos fundamentales que hacen a la dignidad de la persona.

¿Cómo se dan estos casos que Ud. plantea acerca de la discriminación en donde, por ahí en un lugar de trabajo en donde uno de los empleados tiene SIDA y por alguna razón se lo despide y cuando en realidad uno investiga, se da cuenta que tiene que ver por su enfermedad? ¿Cómo se entera la Empresa, si no es obligación hacerse el análisis?
Esto también tiene que ver, porque la discriminación camina por andariveles y caminos muy ocultos, nosotros hablamos de "epidemia oculta", porque a veces no se sabe, es difícil probarlo. Los abogados también la llaman la "epidemia diabólica", porque es difícil de probar que la discriminación se produce por este caso. Pero por ejemplo, en algunos exámenes pre-ocupacionales, como las Empresas de medicina laboral, en donde firmaran un documento con un consentimiento de los potenciales empleados para que estos acepten acerca de realizarse un examen de HIV.

¿Este consentimiento que uno da cuando se presenta a un trabajo, no tiene mucha validez, uno podría negarse a hacerse el examen?
Correcto, pero cuál es el problema. Uno dice prácticamente "no tengo interés en hacérmelo". Con los temas que voy a realizar, pero es probable que si uno no da su consentimiento, este trabajo lo consiga otro que no se negó. Por eso digo que es muy importante, la tarea que ustedes hacen en términos de promoción, de comunicación social para que algunas personas sepan que la discriminación sea la hija de la ignorancia, yo creo que es hija de la intolerancia, porque el HIV toca a los núcleos significantes. Por eso lo importante es hablar claro, decir las cosas como son y recomponer en nuestro país lazos de solidaridad social, a partir de establecer una prioridad para el más difícil y para quien más lo necesita.

Me da la sensación que estamos algo desamparados, porque si trabajo en un lugar y lamentablemente me infecto con el virus del HIV, pueden eventualmente despedirme. ¿Qué protección tengo?
Nosotros desde la Fundación Huésped hemos iniciados algunos casos emblemáticos, hubo casos que finalmente llegaron a ser contra la Policía Federal Argentina o contra diarios de gran circulación. Han sido batallas judiciales que después de largos años se han conseguido algunos resultados. Digamos que el paradigma de hoy es la desprotección. La persona que quiere buscar trabajo y está infectada de VIH, se le suma una doble carga de estigmatización. Esto que usted dice es real.

¿Hay derechos especiales para los pacientes de SIDA o están dirigidos a la discriminación?
Claro, uno piensa que hay derechos para los enfermos y derechos para los sanos, cuando en realidad yo creo que son los mismos derechos de las personas. Todos tienen derechos, por ejemplo el derecho a la intimidad. En el caso del VIH SIDA, esta intimidad o el derecho de confidencialidad está especialmente reforzado por las consecuencias trágicas de la discriminación social. Entonces todos tenemos derecho a trabajar y en el caso de VIH hay que reforzar el estatuto de derechos porque se encuentra en una situación que lo hace más vulnerable. Son derechos que tienen todos, pero en determinado momento hay que optar por reforzar algunos.

¿Qué pasa con los chicos, con las madres que han tenido niños con SIDA, pueden ser expulsados del colegio, hay algún caso que se conozca?
Gracias a Dios, en el ámbito de la educación aquí cambió bastante la situación. En el año 1989 hubo un caso en una escuela de la Boca, de un chiquito con los padres infectados, que armó un gran revuelo porque el chico fue expulsado.
El padre hizo una denuncia y nosotros los acompañamos con una presentación y se terminó trabajando con talleres con todo el cuerpo docente y se pudo incorporar al chico nuevamente al colegio, ya que se dieron cuenta que no había necesidad de aislar al niño, sino tomarlo e incluirlo. Después a través de una comisión que funciona dentro de la secretaria de educación en el Gobierno de la Ciudad, de prevención del VIH, que trabajan muy bien este tema. Han hecho campañas para la educación, la prevención, con la cual se ha minimizado las denuncias.
Es importante que las personas sepan que cuando se es enfermo de SIDA, hablo de VIH donde se mantiene una situación de infección. Pero esta persona puede realizar diferentes tareas y con la misma capacidad de vinculación. Es bueno saber que el Estado, las Obras Sociales,las Prepagas tienen obligación de cubrir el 100% del tratamiento, lo que permite que quizás estas personas no desarrollen nunca la enfermedad.

¿Hay algún tipo de restricción que puede poner una obra social con respecto a sí alguien quiere afiliarse, como decirle que no porque usted tiene VIH, porque los tratamientos son costosos?
Acá hay dos cuestiones. Si se trata de una obra social, tiene la obligación de dar cobertura al trabajador desde el momento que se reconoce su cerología positiva, frente al primer análisis de HIV.
En el caso de las Prepagas, donde uno se suscribe a un contrato privado, las empresas de medicina prepaga en nuestro país desgraciadamente todavía no tienen un marco de regulación que les impongan obligaciones claras. Una persona que padece HIV no tiene obligación, tiene una responsabilidad social, en cuanto al entorno laboral, está obligado a decir que padece este virus? Hay un viejo dilema. En primer lugar no es una enfermedad contagiosa, sino una enfermedad de transmisión "transmisible". Esto es muy importante tenerlo presente por la consecuencia de la que usted me pregunta, fuese una enfermedad contagiosa como la Tuberculosis. Uno estaría obligado a cuidarse ya que en el trabajo nadie puede implementar mecanismos de protección o cuidado. Pero con el SIDA uno sabe cual son los instrumentos de transmisión, porque son claros y específicos, no tiene ninguna obligación. Ni siquiera a un cirujano porque las medidas de cuidado frente a cualquier paciente, no solo si tiene una cerología positiva.

Hay personas que se encuentran con la noticia de que son HIV positivo, esto implica reacomodar un montón de aspectos entre ellos el laboral. ¿Qué es lo más conveniente hacer en caso de que fuera despedido presuntamente por tener el virus, es decir que en el trabajo circule la noticia y me despidan? ¿Que es lo primero que tengo que hacer, busco otro trabajo o me asesoro con un profesional?
Yo digo que acuda a un asesoramiento jurídico, la Fundación Huésped, está para eso también. Hay estrategias jurídicas, como intimación por carta documento, que le permite al trabajador que se encuentra infectado empezar a construir mecanismos de intercambio comunitario que le permiten defender mejor sus derechos. Lo importante es que pueda defender mejor sus derechos.

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial "El Portal"
en el mes de Abril del 2003

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