|
CUANDO ABUSO DE Mí
Mi valiosa identidad merece todo lo mejor. ¿Cómo podemos saber si una persona posee autoestima y autovaloración o se siente bien consigo mismo? Si pudiéramos "sintonizar" los pensamientos de una persona con una actitud positiva respecto a sí misma, se podrían escuchar las siguientes afirmaciones: "Me considero una persona valiosa e importante; creo que he ganado el respeto y la consideración de mis compañeros de trabajo; me siento capaz de defender mis puntos de vista y al mismo tiempo estoy abierta a escuchar otras opiniones; me gustan los desafíos y las tareas nuevas". Por el contrario, el monólogo interno de alguien que tiene una actitud personal negativa estará lleno de pesimismo, depresión y desvalorización.
Existen signos indicadores de una baja autovaloración, fáciles de reconocer:
Desórdenes alimenticios (obesidad, anorexia, etc.)
Problemas en las relaciones (dificultad de intimar, establecer compromisos)
Trastornos físicos (problemas de salud crónicos, impotencia, frigidez)
Abuso de drogas y alcohol.
Adicción al trabajo y actividad frenética.
Tabaquismo.
Necesidad de gastar dinero (compras o azar impulsivos)
Dependencia de otras personas (pueden ser familiares o gurúes)
Desde luego que comer, trabajar o gastar dinero pueden ser conductas perfectamente normales y no producen ningún daño, pero el abuso de ellas puede causarnos problemas. Nuestra actitud de abuso nos conduce a un círculo vicioso: comer, beber, gastar, relaciones sexuales incontroladas, todo esto suaviza nuestros sentimientos dolorosos pero sólo temporariamente, puesto que las emociones originales vuelven y se le suman a los sentimientos dolorosos originales, y además existen otros nuevos: la culpabilidad, la vergüenza y la soledad. Es decir, se mitiga el dolor en cuanto nos llenamos de excitación pero es un alivio muy breve, seguido de sentimientos más dolorosos y otra vez nos encontramos en la espiral descendente de la baja autovaloración. Podemos reconocer:
Adictos a: el alcohol; las drogas; el trabajo.
Dependientes de: la comida; el trabajo; determinadas personas.
O sea que el objeto de nuestro alivio temporal se transforma en un veneno para nosotros, se vuelve tóxico para nuestro bienestar emocional. Entendemos como toxina emocional toda persona o sustancia que inhibe nuestra capacidad de sentirnos espontáneos emocionalmente y esto provoca un ambiente de toxicidad que disminuye y mantiene muy bajo nuestro sentimiento de autovaloración.
|
|