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![]() DESDE EL MUNDO DE LAS PASIONES AL REINO DE LAS VIRTUDES Insights curativos Como preludio para el emprendimiento de la apasionante tarea de llegar a ser lo que en Verdad Somos -lo que implica comprender a través de la propia experiencia que el concepto de ser es creado por la mente-, vamos a ocuparnos aunque sólo sea en teoría, de los verdaderos insights y los efectos curativos que éstos pueden proporcionarnos. Entrenarnos para vivir conscientemente momento a momento, es el camino que nos lleva a descubrir que el yo que creamos carece de existencia substancial. En las bellas palabras de Claudio Naranjo: "...que dondequiera que el ser parezca estar, no está, y que el "Ser" sólo puede hallarse de la forma más improbable: mediante la aceptación del no ser y de un viaje a través del vacío". Una de las propuestas iniciales para el emprendimiento de nuestro Viaje Interior, es reconocer y aprender a enfrentarnos con nuestro yo inferior, animándonos a sentir en toda su intensidad el sufrimiento que nos infringe a través de juzgamientos y críticas, mas reconociendo al mismo tiempo la utilidad de toda profunda introvisión. Podemos comprobar en qué medida nuestras propias autocríticas y juicios determinan la perpetuación del sentimiento interno de deficiencia con la característica especial de cada eneatipo. Todas las perturbaciones que se presentan en nuestro diario vivir, tienen su raíz en lo profundo, y sólo contactando esas profundidades puede alterarse substancialmente el suceder en la superficie.
Claudio Naranjo, Ennea-Type Structures, Ed. Gateways, Nevada City, USA.
Si logras sentirte como si tuvieras meses o un año de vida, puedes comprobar que, a esa edad no podías realmente soportar ese vacío, esa carencia, esa falta. Mas ahora como adulto sí puedes permitirte sentir y tolerar ese doloroso vacío interior y verás cómo al hacerlo, aunque esa vaciedad se sienta terrible, finalmente tu vientre se relajará. Reconocerás entonces que ese vacío siempre estuvo allí, aunque apartado de la conciencia. Al enfrentarlo ahora conscientemente, si te sumerges en él superando el terror a desaparecer, si totalmente confiado te entregas a ese vacío, puede que de pronto adviertas que en lugar de desaparecer, realmente existes, que en lugar de "caer" al vacío, "flotarás" sin que nada ni nadie te sostenga.
![]() El sentimiento de vacío, de pérdida del Ser, común a todos los eneatipos, siempre está rodeado, impregnado de miedo. Mas para poder llegar a experimentar que lo que desaparece o se desintegra es la personalidad que construimos y que se sustenta precisamente en ese miedo, es necesario no solamente sentir el deseo de trascender el ego, sino vencer el miedo que nos lleva a la falsa creencia de que este yo, ego o personalidad es quien somos y todo y lo único que somos.
La comprensión de este fenómeno tan profundo requiere de nuestra Voluntad y confiada perseverancia. Pues con la misma intensidad que rechazamos el vacío, sentiremos el dolor que el mismo nos produce. Mas si lo aceptamos y confiadamente nos entregamos a él, puede que el sentimiento tan dolorosamente carencial devenga en plenitud, cual es la cualidad de nuestra mismísima Esencia. Es a través de constante adiestramiento que lograremos desarrollar la capacidad de verdadera auto-comprensión, aprendiendo a convertirnos en un testigo de nuestros actos, sentimientos y pensamientos, que no censura ni aprueba. Esta imparcialidad testimonial es la vía para "llegar a ser lo que uno ya es".
Las Virtudes a las que se accede mediante la evolución y expansión de la conciencia, son las cualidades o capacidades elevadas de la esencia. Son respuestas espontáneas que no están controladas por los gustos o aversiones de la personalidad. Podemos considerar a cada Virtud como la liberación de una tendencia neurótica. Cada eneatipo incluye personalidad y esencia. Pues ya sea que actuemos desde la personalidad o desde la Esencia, esto es dormidos o despiertos, nuestro eneatipo permanece el mismo. Aun si estuviéramos iluminados, totalmente libres de perturbaciones egoicas, continuaríamos sensibles y nos manifestaríamos más desde la virtud de nuestro propio eneatipo que desde la virtud de cualquier otro. Pues la Virtud correspondiente a nuestro eneatipo es precisamente la cualidad que necesitamos para experimentarnos como verdaderamente somos. Experimentarnos como partícula en la inmensidad infinita que constituye la Unidad del Todo, nos permite vislumbrar lo ilusorio de la individualidad. Me parece oportuno transcribir aquí, del libro de Idries Shah "El Camino del Sufí", Ed. Paidós, Barcelona, España. (pág.312), las profundas y tan bellamente expresadas declaraciones de Huji Bahaudin, Derviche de Bokhara:
"Cuando decimos: 'Tú eres una gota de agua de un Mar inconmensurable', nos referimos tanto a tu individualidad presente como gota, a todas tus individualidades pasadas como gotas y olas sucesivas, y también al vínculo mayor que une todas estas fases con todas las demás gotas, así como con el Todo mayor. Al considerar este Todo, si lo hacemos desde el punto de vista de la grandiosidad de un Mar podemos vislumbrar algo de la grandeza de la gota en su posible función como una parte consciente de ese Mar. Para poder conocer la relación entre la gota y el Mar, tenemos que dejar de pensar en lo que creemos que son los intereses de la gota.
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