"No nos animamos a romper. ¡Cinco años vivimos juntos en medio de discusiones cada vez más violentas, incompatibilidades, recelos! Tiene que cambiar. ¡Tengo que hacerlo cambiar!, me repetía a mí misma. Hasta que en un momento de mi tratamiento se hizo la luz. Dejé de exigirle a él lo que debía exigirme a mí; ¡quien debía cambiar era yo!, al margen de lo que él quisiera seguir haciendo con su vida. ¿Estaba satisfecha con mi vida?

Esta pagina ha sido movida a http://www.mantra.com.ar/conducta.html

Página principal