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TRABAJO PREMIADO
Autoconocimiento y las relaciones del trabajo

R. Miranda, F. Salinas, R. Orzi


Introducción

Sobre el fin del milenio se habla de la desaparición del Trabajo. Queremos permitirnos discrepar con quienes así lo sostienen. Para ello nos proponemos integrar distintos pensamientos propios y ajenos, que son los que nos animan a sostener que hoy más que antes el trabajo va a crecer.
Vale la pena analizar algunas de las contradicciones que la noción de "Mercado", ha presentado como gran "ordenador". En este sentido la relación en donde el 20% de la población mundial posee el 82.7% de la riqueza, sin que tan pésima distribución garantice al menos la solución de los problemas mundiales de hambre o acceso al agua potable, nos marca un límite real del proceso evolutivo del Ser Humano. Estamos presenciando el fin de una era donde se desarrollara fuertemente el control de la naturaleza y paralelamente el acceso al dominio de nuestro cuerpo mental inferior.
Estos resultados no cuestionan ni a sostenedores ni a detractores de la todavía economía prevaleciente. Tampoco se trata de negar las bases útiles de su existencia. Sin duda desde el plano evolutivo significó un gran avance.
Sin embargo los problemas que quedan sin solución como las preguntas sin respuestas, es lo que nos permite suponer que estamos frente a un cambio tan importante como esencial.
Así lo señala Owen Barfield, filósofo contemporáneo de casi cien años de edad y dedicado al análisis de la Evolución de la Conciencia. Sostiene que el proceso evolutivo de la humanidad ha transcurrido conforme al recorrido de una "U". El trazo Izquierdo en descenso describe la trayectoria hasta el siglo XIX, el pináculo del mundo materialista, alcanzando el punto más bajo de la hondonada de la "U". Ahora, hemos empezado a recorrer el camino de ascenso. La enorme diferencia es que estamos en condiciones de participar activamente en la naturaleza y el mundo, a diferencia de nuestros primeros antepasados, que lo hacían en forma pasiva. Pero para ello, debemos tomar nota del poder que tiene nuestra imaginación para "crear" el mundo. Por eso sostiene Barfieeld, "el destino del mundo no está en nuestras manos, sino en nuestras mentes". (1) Siguiendo con los contenidos del Método Anacelis del Autoconocimiento (M.A.A.®), esta conciencia participativa, abarcativa es el desarrollo de la imaginación para crear y se trata del momento en el que se está incorporando el cuerpo Mental Superior. Cómo pudiera creerse entonces que el modelo vigente pueda basarse en cualquier idea de escasez o limitante de nuestra capacidad total o simplemente destructiva o competitiva.
Si estamos en este ascenso cualitativo de conciencia, es necesario erradicar esas ideas limitantes, porque ya no nos es posible alentar nuestra indiferencia sobre lo que sucede a nuestro alrededor.


La unión del concepto Trabajo y Servicio y los Patrones de la Vieja Era

Ambos aspectos derivan en un nuevo cuestionamiento.
Quiénes van a hacer que estos cambios pasen, cómo va a suceder, qué personas se van a dedicar a estas tareas.
Las respuestas a esos interrogantes nos indican la base de la cantidad de Trabajo que nos espera. Dicho de otra manera, las respuestas se instalan en la unión del concepto de Trabajo y Servicio. Noción esta que para el Autoconocimiento (M:A:A®) es su ley motora o la base del establecimiento del Nuevo Paradigma que pretendemos manifestar. Desde la antigua y aún presente noción de Trabajo existe, a saber:

1. Primero una visión en donde representaba un aspecto kármico negativo, basado en un aprendizaje por el dolor.
2. Segundo comenzamos desde el Autoconocimiento (M:A:A ®) a percibir los patrones que nos tenían atados a ese esquema tales como desvalorización, que se manifiesta en la exacerbación de la relación de dependencia entre otras cosas.
3. Tercero se nos muestra las soluciones afuera, por eso era necesario "ir a trabajar" y que otro nos resolviera nuestros problema. De alguna manera el trabajo externo representa nuestra "mamá" y el jefe a nuestro "papá".
4. Cuarto, entregábamos nuestro poder a cambio de seguridad, por el temor esencial a la perdida o a la falta de algo.

En la concepción más amplia y como producto de ese cambio de conciencia del que habláramos, el Trabajo se expande fuertemente a lo autónomo desde lo individual, hacia lo social y en ambos con una fuerte preeminencia del trabajo en grupo, en equipo y que tiene que ver con esta nueva conciencia Cósmica y de Servicio.
Alice Baley (2) señala:
"Servir es una manifestación de la vida es una anhelo del alma y es tanto un impulso evolutivo de esta como el instinto de autopreservación de la reproducción de la especie, es la demostración del mundo animal".

A esta altura la noción de servicio también se amplía y se integra. Uno puede ahora conciliar el Servicio personal con el trabajo comunitario y todo esto con un fuerte contenido de desarrollo espiritual a favor de la raza y el planeta.
Así las cosas es muy importante detectar cuanto antes en lo personal en que nivel nos encontramos. Hemos observado que a través del ejercicio habitual de las Técnicas de Autoconocimiento (M:A:A®), los participantes frecuentemente cambian sus trabajos, así como sus hábitos. También hemos visto que manifiestan una creencia del mundo distinta, más inclusiva, casi con los mismos elementos de la realidad. Y así es que el mismo trabajo se convierte en algo "interesante" o por lo menos como un escalón en el proceso de avance. Este hecho es el que nos interesa destacar, porque esta nueva creencia, es la herramienta para cambiar Todo el mundo. Tal como más arriba se indica en palabras de Barfield "el destino del mundo no está en nuestras manos, sino en nuestras mentes".
En el trabajo que se realiza desde del Autoconocimiento (M:A:A:®), se cambian las creencias básicas sobre uno mismo, sobre nuestra relación con los demás y se nos pone por testigos de nuestra propia vida.
Entendiendo esto como la posibilidad de ser observador de uno mismo. La conciencia de mi propia conciencia y la concepción del servicio grupal y comunitario, facilitan la comprensión de este nuevo esquema de Trabajo.


El sustento de esto en Alice Bailey y la mecánico del origen de todo "Creer y Crear"

En palabras de Alice A. Bailey, (2)" lo que se hace tiene poca importancia. Lo verdaderamente importante es registrar, constante, consciente y exactamente lo que se está haciendo".
Continuando con Bailey, y para apoyar lo anteriormente mencionado, ella recomienda:

Respuesta intuitiva a las ideas. Haciendo prácticas de Meditación y desarrollo integral de ambos cerebros, conectándonos desde nuestros mentales superiores.
Desarrollar la sensibilidad a la impresión del plano superior.
Rápida respuesta a la verdadera necesidad.
Observación correcta de la realidad para facilitar la buena percepción mental favoreciendo la iluminación del cerebro.
Correcto uso del poder, tratando de establecerlo con solvencia en particular en las interrelaciones.
Comprensión real del factor tiempo con su flujo y reflujo. Observando con cuidado los momentos para actuar y lo momentos para recibir.

CREER Y CREAR

Desde nuestra experiencia profesional y transcurrido el tiempo pudimos observar muchos y distintos fracasos colectivos e individuales de empresas y sujetos por no haber atendido a esa variable tan rica e impredecible como lo es la persona. También vimos en ese tiempo un singular profesionalismo, que desde el simple entendimiento quería establecer métodos o paradigmas que no comprendían ni creían en esencia, porque en el fondo veían que la prosperidad no siempre era hija dilecta del trabajo acertado, criterioso, creativo y enriquecedor Durante ese período empezamos a desarrollar especial atención a todo los que se denominaba "normal". Así fuimos testigos del esfuerzo de muchas organizaciones para definir los "máximos", los "mínimos", los "óptimos", en fin, las circunstancias de un proceso "normalizador" en las empresas. Que una vez establecido integraba la "biblia del hacerlo bien". Al contrario, pero como cara opuesta de la misma moneda, otras organi-zaciones ni siquiera realizaban esa tarea y se regían por el principio del "masomenómetro" o del tradicional uso y costumbre del "siempre se hizo así". Esta moneda tenía como principio su inflexibilidad, la escasa o nula participación del individuo y la poca o ninguna conciencia de valor del servicio que se prestaba. Radica aquí una de las claves del fracaso del proceso creador y comprometido del hombre en su quehacer laboral. El concepto de los "standares" también es desarrollado por los orientales, en particular los japoneses y elaboran con tino, un sistema que se caracteriza por tener una de las tasas de desempleo más bajas del mundo, junto con un índice de robotización también el más alto del planeta. Qué fue lo que hicieron los orientales, respetaron la tendencia a la unidad en la integración de los opuestos. Para nosotros Ley de Unidad...
En cambio los occidentales construimos desde de la división y sin querer constituyó un sujetador del "espíritu humano" que daba a las personas pocas salidas a su potencialidad, ni ofrecía caminos hacia su superación, ni muchos menos establecía modelos de desarrollo personal. Por el modo en que se construía y por la manera en que se aplicaba, ponía en contradicción muchas veces el "hacerlo", con el "hacerlo mejor". Entonces las personas "normales" intentaban expresarse, pero el proceso era tan ingrato e inconducente, que resultaba más sencillo hacerlo como estaba "definido" que intentar algo nuevo. Aunque aquello no fuera ni "bueno", ni "humano", ni por supuesto mejor. Este Paradigma nos limitaba y fue lo que generó esa falta de compromiso o desinterés por lo que se realizaba. Pero también produjo algo peor. El modelo hacía más cómoda la mentira que la verdad. Al no poder dar lo mejor de sí quedaba la sensación íntima de retaceo. Esa sucesión de pequeñas mentiras o un incipiente proceso de corrupción, fue creando a la vez la sensación de ser rechazados por el sistema, de saberse en la medianía y por lo tanto hubo que buscar en otros lugares - no en el trabajo dependiente - aquella ilusión de desarrollo o de sentirse útiles al máximo de las posibilidades que deseaban ofrecer, en el mejor de los casos. O simplemente aceptarse "normal" y normalizado, con lo que su proyecto quedaba estaqueado en el fatal "promedio social" que tan característicamente se define como Clase Media. Cuál podría ser el máximo de esas pequeñas mentiras acumuladas. Pues en gran medida están a la vista. Los daños ecológicos del sistema de producción industrialista y de agotamiento de los recursos no renovables. La exacerbación del enfoque material de la persona en perjuicio de su desarrollo integral (Strees, Sida o Cáncer) Y, en honor a la brevedad, la explotación de los opuestos como una forma de crear Mercados y Productividad de regiones o Zonas.
Todas consecuencias naturales de una cultura no comprometida con Creer y Crear el Bien Ser, antes que el Bien Estar o el Bien Tener y en franca contradicción con lo que hicieron otras culturas.


Descripto brevemente la cuestión trataremos de desarrollar las cuatro claves del BIEN SER y para ello lo primero que vamos a mencionar que, desde el Autoconocimiento (M:A:A®), el éxito como tal no existe, sino que lo que se presenta como éxito, es el resultado esperado por uno mismo, un grupo de personas o la sociedad misma. Esta tendencia simplificó todo el proceso por el cual el Ser Humano desarrolla su constante búsqueda creativa.
Esta reducción de la realidad produce que la percepción de nosotros mismos quede disminuida y por lo tanto minimizadas nuestras mejores intenciones.
Así las cosas, lo primero es identificar las necesidades desde los cuatro campos esenciales hacia los que la persona se proyecta. De esa proyección surgirán los Patrones Mentales que rigen ese Ser:

El campo físico: Aquí debe incluirse todo lo relacionado con lo material para armonizar nuestro cuerpo. Como ejemplo puede ser ejercicios, yoga, dieta, descanso, ropa. Pero también aquello relacionado con nuestros hogares y su arreglo o cambio, nuestro transporte. Es decir todo aquello que el cuerpo necesite para estar bien, incluído el dinero.

El campo emocional y social: Se trata de las relaciones con nosotros mismos, con nuestra pareja, con la familia, con mi grupo de amigos y conocidos. Cómo se desarrollan, si son satisfactorias, si me sirven.

El campo mental y profesional: En este punto debo desarrollar un balance de mis deseos de progreso y de las relaciones que se hayan establecido en el pasado y de las que quiera establecer en el futuro.

El campo espiritual: Es donde tendremos la oportunidad de encontrar nuestro centro, y el que nos permitirá optimizar y enriquecer nuestra energía desde la certeza de obrar según un orden superior y propio a la vez.

Con el reconocimiento completo recién estaremos en condiciones de empezar. Cada uno de esos campos nos conectará entonces con las Cuatro Claves del Ser:

Vitalidad, Sentido, Coherencia y Autoestima

De la forma en que estos capítulos se entrelacen, residirá buena parte de la fortaleza de nuestros procesos de vida.
Cuando el Sentido se establece desde lo querido o deseado para bien mío y el de todos, entonces es posible conectarnos con el plano de las realizaciones. La realización es una obra personal que se hizo de acuerdo a un objetivo, entendido esto como estado deseado a alcanzar.
Si esta meta no es explícita y se disfruta el hacer sin más, entonces estaremos frente a una persona de tipo artístico que realiza sin saber el para qué, porque está esencialmente seguro de sí y de la conexión con su sentido. Si en cambio la persona es de tipo racional es bueno que interponga un objetivo explícito, para que la realización pueda ser evaluada por partes e ir estableciendo un sistema de conexión entre la obra y el destino.
En este contexto, el desarrollo de cada circunstancia o hecho es tan dinámico que, si no se disfruta el proceso, poco importa el resultado la obra cualquiera que este sea. Así las cosas, todos podemos ser un poco artistas y racionales a la vez.
Este enfoque nos Centra y nos lanza al exterior Unidos. Por tanto con Fe. Finalmente y para no extendernos demasiado, se trata de explicar que éxito y fracaso son los aspectos de detalle, lo importante es nuestra armonía con el proceso. Dicho de otro modo es como en el juego de la vida, en donde lo importante es jugar. No hacerlo, es sencillamente no vivir. La esencia, es la calidad de nuestro tiempo y de nuestras relaciones y no un simple resultado pintado de éxito o fracaso.


Aspectos históricos que dan la clave del cambio de conciencia

Retomando el plano histórico y para una mejor compresión recomendamos ver Tiempos Modernos de Charles Chaplin.
Hay muchas imágenes del trabajo en este siglo XX, pero nos quedamos con esta por dos razones: 1- porque fue realizada por un pionero de la creación cinematográfica y 2- porque representa, en síntesis genial, todo lo que sus contemporáneos ya criticaban del la noción del Trabajo de la época.
Tanto los costos que hemos señalado, que incluyen dos guerras mundiales y una atroz guerra fría por el control del planeta. Como inversiones en armas tales que, con solo haberse destinado el 5% en forma sistemática, se podría haber terminado con el hambre y la Mortalidad Infantil en el mundo, entre otras cosas. Determinan un aspecto central de los temas pendientes que deja el modelo materialista y es lo que potencia las dudas sobre los que vendrá. Aquí encontramos la segunda clave en entender por qué, el Creer y Crear se juntan aún más, en franca trascendencia sobre Productividad y Consumo.(Ley de Unidad de los opuestos o efecto paradoja)
Distinto hubiera sido para los defensores del Mercado hacerlo sobre la base de una humanidad bien alimentada y con garantías ciertas de poder nacer. Por esto también los urgentes cambios en que Gobiernos, Multinacionales y Organizaciones Mundiales ponen énfasis para llegar al 2000 con las tasas más bajas en esta materia.
Estos efectos no deseados serán la causa de la Creación de toda una serie de trabajos, relacionados con la industria de la alimentación, el transporte y la distribución, el desarrollo de tecnologías, técnicos, especialistas y facilitadores de tránsito hacia políticas de desarrollo sustentable, entre otras cosas, que se mencionarán más adelante. Pero la condición previa para todo esto es creer para poder crear.
Ese protagonismo del hombre en la naturaleza nos hace socios y primeros actores concientes de los excesos mencionados y es lo que determina, la necesidad de recuperar buena parte del sentido original del Trabajo (Ver más abajo Volver a las fuentes), sin tener que menguar las importantes capacidades tecnológicas adquiridas.
En definitiva, se trata de un nuevo salto cualitativo, de un cambio de conciencia, de un encuentro con el Dar -predisposcisión a Servir- . También nos encontramos frente al milagro de que "todo es posible" y esto no es simple retórica, se trata de la capacidad del hombre de tener hoy múltiples opciones, teniendo en cuenta que la cantidad de información se duplica cada dos meses. Esa certeza nos instala frente a un grado de responsabilidad (Ser habil en su Cosa o Dominio), nuevamente único en la historia de la Evolución.
Para nosotros este concepto es tan fuerte que supera cualquier explicación netamente tecnológica o de los paradigmas de la información. Porque estos, solo se explican si los principios del mercado prevalecen en la Aldea Global. En este sentido vale la pena destacar algunos aspectos del libro el "Fin del Trabajo" de Jeremy Rifkin. Allí se realiza una detallada explicación de la cuestión tecnológica versus el trabajo humano. Queremos decir que el contenido informativo es rico, abundante y muy valioso.
Sin embargo solo sobre el final del libro se acerca muy tímidamente a ofrecer soluciones que están fuera del Paradigma del Mercado. Si el mercado no garantizara ni pudiera hacerse cargo de las nuevas realidades, qué circunstancias serán las que sobrevendrán, o sobre qué principios habrá que laborar para avanzar.


La tercera clave del proceso de avance
Y aquí aparece la tercera clave o la idea fuerza que se basa en la capacidad de comprender a los sistemas como estrechamente relacionados entre sí y en función del servicio que les toca brindar, aún a título oneroso o gratuito y bajo la concepción del compromiso grupal, corporativo, comunitario y planetario. Este compromiso, incorpora una visión democrática de las Relaciones del Trabajo, flexible y de gran pertenencia con la comunidad que nos rodea. Sobre esta base, que no excluye a la oferta y la demanda, sino que la trasciende, es que debe entenderse el Creer y el Crear del subtítulo. Todo esto dirigido a comprender las claves de un "tempo" de cambios vertiginosos y sobre los que no fuimos preparados. Pero que encuentra en el Autoconocimiento (M.A.A. ®) un puntal para facilitarlo.

Volver a las fuentes
Como lo adelantáramos en la introducción, pensamos que el Trabajo sobrevivirá más que nunca. También creemos que a lo que se refiere Rifkin es al fin del empleo tal como lo interpretamos en el Siglo XX.
Por eso ahora en vez de ir hacia el futuro, trataremos de ver que aspectos fueron definiendo al Trabajo en la Antigüedad para caracterizarlo y centrarnos en los principios. Para luego ver si con el acceso a los medios tecnológicos modernos, podrán ser posibles las hasta ahora utopías de la humanidad, y si estas a la vez no constituirán una fuente inagotable de trabajo para el Ser Humano.
Tal vez resulte ilustrativo que citemos aquí un párrafo del libro de Abraham Maslow, "El Hombre Autorealizado" en donde al dar su idea sobre las Ciencias Económicas sostiene: "Puede presuponerse también que la teoría económica clásica, al estar basada en una teoría inadecuada de la motivación humana, podría ser también susceptible de una revolución mediante la aceptación de la realidad biológica de las necesidades humanas superiores, incluyendo en ella el impulso hacia la auto-realización y el amor hacia los valores superiores". Debemos recordar que este autor es la clave del pensamiento moderno sobre el trabajo orientado a valores, pero lamentablemente solo trascendió un aspecto reducido de su obra, como es la pirámide de necesidades básicas y de autorrealización.
Si de empleo se trata es bueno recordar que la palabra resulta en su explicación más profundamente etimológica del inglés "Gob" que después se convierte en "job" que significa trozo y posteriormente se entendió como trozo de algo, en síntesis el empleo es solo "una parte del Trabajo". Esta noción es relativamente moderna y se establece en el siglo XIX en los países en los que se preanunciaba la segunda revolución industrial. Sus características más nítidas eran el lugar fijo, el horario establecido, y la dirección de lo que se tenía que hacer en forma regular y obligatoria. Había gran especialización y poco sentido de totalidad. A la gente le costó mucho tiempo acostumbrarse a los empleos, a dejar los ritmos naturales fijado por las condiciones climáticas o las temporadas de cosecha, o la simple temperatura del sol. Sin embargo adquiría un modo previsible de vida, con márgenes de seguridad en el salario y acceso a una renta futura (jubilación) y salud para él y su grupo familiar.
Semejantes ventajas generaron las características de inflexibilidad y predictibilidad que de alguna manera aletargaron reflejos, iniciativas y desafíos. Este modo o estilo es el que está desapareciendo y en consecuencia estamos en un punto crítico para ver nuestro horizonte.


La transición, el nuevo estilo y sus recomendaciones

Por un lado apreciamos la libertad que nos es devuelta de golpe y sin preparación, pero por el otro extrañamos la identidad y sentido de pertenencia que nos proporcionaba el puesto o empleo. A tal punto que muchas veces confundíamos nuestro ser con nuestra ocupación (soy cajero, soy abogado, soy jefe de personal - Ver "las cuatro claves del ser" más arriba).
Antiguamente, las condiciones estaban establecidas por el concepto del "trabajo que debía hacerse". La inclusión era total y el esfuerzo pudo haber sido mucho mayor. En la era del empleo ese trabajo iba adaptándose al grupo o categoría de empleos que exigían los cambios. Pero la velocidad hoy es tal, que los empleos no proporcionan una estructura lo suficientemente flexible para su adaptación. Por eso retornamos a los conceptos originales. A las preguntas básicas. Cuál es la tarea que debe hacerse y entonces ya depende de cada uno, o de un grupo pequeño, definir y redefinir constantemente las cuestiones inherentes a su trabajo.
Esto en términos de servicio es lo que están propiciando las grandes corporaciones, transformándose en un sistema de red de pequeñas unidades asociadas, autónomas y flexibles.
Esto es lo que permite el trabajo de grupos y equipos en constante actualización y renovación de asociados, de acuerdo al trabajo que debe hacerse. Si bien existe una fuerte y profunda especialización, el riesgo no puede correrse solo, por eso la necesidad de realizar el ciclo de integración-desintegración en forma constante.
En suma hoy hacemos nuestros empleos, los renovamos, los recreamos permanentemente y los reinventamos cotidianamente. En este contexto, y tratando de encontrar una imagen que sintetice la cuestión, se podría plantear con una humorada, sosteniendo que tenemos una mala y una buena noticia: la mala es que el empleo se acabó, la buena es que esto nos va a dar mucho Trabajo.
Para posibilitar este tránsito que no es sencillo, recomendamos algunas ideas para trabajar:

  • Primero, obtener una visión de nuestro destino. Basar nuestra identidad en nosotros como ser y proyectarnos en el muy largo plazo, visualizando como nos gustaría realizarnos en todos los planos.
  • Segundo, trazarse un plan radial y flexible con metas claras y tiempos de realización establecidos.
  • Tercero, ser tan disciplinado en el cumplimiento del plan como si tuviéramos ese jefe que nos observa. Pero disfrutando la felicidad de no tenerlo.
  • Cuarto, desarrollar una fuerte intuición y establecer un sistema de información y consulta, para valorizar nuestros esfuerzos y encontrar nuevas oportunidades.
  • Quinto, no temer Dar. Es preferible la sensación íntima de haber dado el máximo aún fallando, que haber sido exitoso con una marca en la conciencia por reticente.
  • Sexto, privilegiar el sentido de la sobrevivencia sin traicionar nuestros valores, ni principios, ni sueños.
  • Por último una gran fe, en lo trascendente y en la capacidad superior del Ser Humano. Estamos convencidos que tan magnífica creación que somos, no tiene por destino el simple tránsito por el planeta. Tenemos sin lugar a dudas una contribución especial que hacer y la forma de realizarlo es a través de nuestro Trabajo en el sentido más amplio que seamos capaces de comprender.
Conclusión
En este capítulo queremos sintetizar lo que durante todo el trabajo se ha sostenido. Surge con naturalidad que un nuevo estado de conciencia, lleva descripciones tal como las que hemos hecho que puedan relacionar el mundo de lo "esotérico" y de lo "explícito". Hasta allí nuestra pequeña contribución para facilitar un proceso de comprensión en materia tan sensible como el trabajo. Donde hoy ya sea por la crisis o las inmediateces no queda tan claramente visualizado. En este convencimiento, es que creemos que este sistema nos permitirá cambiar "todo" sobre la antigua fórmula de "Cambiar yo para que cambie el mundo".
Pero para concluir queremos aportar una codificación que no solo motive al tránsito, sino que permita a aquellos que se integran a este debate, profundizar aspectos de reciente reseña como parte de la sustancia de las Técnicas del Autoconomiento cuyo método, el de Anacelis Castro®, que propiciamos, estudiamos, enseñamos, testimoniamos y vivimos. Así es que pasaremos a su formulación:
  • La comprensión nos une en la memoria de todos aquellos que vivieron lo mismo. Para establecer los procesos de comprensión que van más allá del entendimiento, una imagen ayuda a aceptar el nuevo contenido. Una imagen es el envase necesario para hacer la representación simbólica que reemplaza la experiencia a la hora de hacer ese "click" de cambio de conciencia.
  • La imagen no depende de lo cosmética exterior, sino de la "coherencia entre mis creencias y las conductas que realizo". Por eso una "buena imagen" es un proceso mucho más profundo e integral que una simple cirugía, un local bonito o una conducta forzada. Todo esto sin embargo puede servir como un hermoso principio de cambio personal.
  • La imagen vive por si misma dentro nuestro. Tiene su propio desarrollo y se alimenta a sí misma buscando todo lo que le es afín. La relación entre nosotros y nuestras imágenes es una decisión sublime, pues durante estos procesos surgen nuevas imágenes, que ni siquiera conocemos o que viéndolas no las consideramos nuestras o simplemente las desconocemos. Lo cierto es que una imagen son millones de ideas y pensamientos. Y sin duda su influencia en nuestras conductas es permanente. La elección de qué imágenes quiero mantener, cuáles abandonar o corregir, cambia mi estado de conciencia y comienza el trabajo de autoelevación espiritual.
  • Encarnar en el ejemplo los principios que se profesan, es el inicio del camino de la transformación personal y de la trascendencia espiritual. La comprensión de que el sufrimiento puede ser evitado si no se resisten los cambios, puede ser la base para superar las limitaciones que a veces creemos ver. El amor se constituye como única fuerza posible para que la raza se realice. Y el Servicio es Amor.
  • Así las cosas después de observar los estadíos evolutivos de la humanidad se nos ocurre que el nuevo paradigma del desarrollo del Ser Humano se centra en su convencimiento interior de una gran idea, que supera en fuerza e intención a ideologías o pragmatismos. Esa idea es su "saber íntimo y fundamental de Poder Ser Feliz". Este nuevo paradigma ofrece en vez de pedir, ejemplifica en vez de dogmatizar, siente y razona con más amplitud en vez de confrontar, se transforma a sí mismo para cambiar la realidad.
  • El camino de un cambio de imagen pasa por tratarla con paciencia, atención, verificar el contexto en el que se halla y ver las reglas de juego del mismo, ensayar soluciones posibles sin límite alguno, disfrutar el proceso, cambiar la antigua por la nueva imagen y vivir la nueva realidad.
Si estos principios y postulados generales se encarnaran en lo individual, la primera meta que deberíamos fijarnos es creer en nosotros y hacer que otros crean en ellos. De este modo algunos de los errores de modelos o políticas, pueden transformarse en oportunidades de Trabajo. Por otro lado la increíble capacidad tecnológica nos lanza a sustentar principios superiores, que abran las puertas de la realización de utopías tales como: las pequeñas comunidades autoabastecidas, la asistencia individual, la educación del Ser, la asistencia social, el desarrollo de las minorías en los centros urbanos, el control del ecosistema, las ciudades submarinas, las investigaciones hacia el centro del planeta, el desarrollo de la Cosmos-Biología, el acceso al espacio, el desarrollo de la propia espiritualidad, el cultivo minorista de colectividades especializadas, las urbes satélites, el autotrabajo, el trabajo en el domicilio… y todas aquellas que hoy ya existen y que ni siquiera imaginamos.
Y si de pedir se trata es que nos animamos a decirle a todo aquel que no esté seguro de conservar su posición de trabajo o negocio, que pida coraje para cambiar, sabiduría para aceptarlo y comprensión para visualizar que ese cambio no es una calamidad sino un desafío de hacerse mejor y mejorar a los que le rodean.


Bibliografá consultada
(1) Artículo sobre "Una Arqueología de la Conciencia". Rev. Uno mismo Nro 165-3/97
(2) El Discipulado de la Nueva Era. Alice Baley.



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