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METAFÍSICA Y ARQUETIPO



La metafísica apunta al autoconocimiento del ser. Este, a través del mismo, aprende a vivir en libertad, a ejercitar su poder, a revertir lo que le molesta si ello está alejado de Dios.
Se libera de las limitaciones que le impiden ir en pos del avance espiritual que lo lleva a la perfección. Siempre que cumpla con la Ley. Cumplir con ella, hace del ser, un yo soy pleno en el accionar de sus potencialidades.

Todos podemos lo divino; solo que cuando optamos por lo opuesto, nos alejamos de la evolución. La fuerza que lleva a la comprensión de lo que debemos hacer, es la fuente inagotable del Amor.
Silenciando lo opuesto a Dios, empleando la paciencia, en una meditación profunda, se reconoce la Presencia Divina, que lo lleva que conduce a la búsqueda constante de la transmutación de lo opuesto, porque se percibe el Amor Absoluto.
Sin duda, al sentirlo, vamos extrayendo toda traba que nos aleja de El. Vivamos así en armonía. Si consideramos las leyes metafísicas, la mente es la que gobierna nuestras acciones. Debemos originar pensamientos acordes con lo Absoluto.

Al recordar la idea de Platón: "todo lo material es copia imperfecta de lo que está en nuestra mente, podemos inferir que somos lo que generamos con nuestras ideas (mentalismo)".
Cuando el cuerpo está enfermo, acudamos a la Ley de la Correspondencia.
La resumimos según el pensamiento de Hermes: "cambia el pensamiento y cambiaras tu cuerpo".
Al tener en cuenta la Ley de Vibración, tomamos conciencia de que todo vibra. Así que, cuando pensamos y las ideas aceleran el pensamiento, comenzamos a vibrar con aceleración. En cambio, al meditar, nos detenemos en el silencio de la elevación y es ahí cuando la vibración asciende a la dimensión de nuestra frecuencia vibratoria de ese pensamiento, que constituye la realidad del mismo.
Reconozcamos la dualidad de todo. Si hay tristeza, hay alegría, si hay guerra, hay paz, así sucesivamente. Es decir, hay opuestos. Está en nosotros transitar el camino que nos conviene. El libre albedrío nos pertenece.

La Ley de la Polaridad establece el equilibrio. Comprende que lo opuesto del otro no necesariamente significa estar en contra nuestro. Aceptemos que no todo es malo y no todo es bueno. Si todo "fluye y refluye", si hay avance y retroceso, todo asciende y desciende (Hermes), da por resultado un resultado un ritmo; y como es arriba es abajo, podemos decir que la Ley de este ritmo que oscila de un lado a otro (Opuesto) se corresponde a otro (Correspondencia) generando otra Ley (Generación), para actuar creando con la mente, una realidad en tiempo y forma.
Al considerar estas leyes, decimos que de acuerdo con las ideas generadas en la mente, lo que alberga en ella, con su ritmo propio su vibración, su correspondencia, como entiende y acepta su opuesto, ha de generar su propia manifestación. Entendiéndose que la unión de todo ello, va a dar como resultado lo original de su ser, su individualidad única, constituyendo el Arquetipo, con el cual se maneja en su vida. La realidad de la Vida, es lo que la mente generó, genera. El Arquetipo es el resultado de ello.



Pensamientos metafisicos sobre nuestra forma de vida
Por qué la Metafísica es un suceso?








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